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Participantes

Amaia Pérez | Amparo Martínez | Ana María Gómez Panizo | Ana María Sarmiento | Antonio López Vicens | Arturo Maldonado | Beatriz Olabarria | Blanca Zumárraga | Blanca Vizán | Charo Zurbano | Cristina Dorda | David Conejo | Dolores Muelas | Elena Krasnova | Ernesto Resendiz | Iñigo Belderraín | Isabel Calvo | Ivanna Gautier | Jeannette Alfau | Jesus Valdunciel | Jose Gomez | Juana Otero | Laura Molina | Lupe Claver | Marga Mielgo | Maria Ramos de Molins | Maria José Fole | Maripaz Gomez | Marisol De la Plaza | Matilde Aguirre | Mercedes Martín | Nerea Calvo | Paloma Cerezo | Paloma Melo | Pepa Hevilla | Puri Verde | Raquel De Frutos | Reina De León | Sacramento García | Seve Via | Sol Muñoz | Sonia Fernández | Teresa Valcarcel

Presentación

La Escuela de Pintura Decinti & Villalón tiene el agrado de presentar la exposición “Fuego”, la tercera entrega de la Tetratolgía de la Naturaleza, proyecto expositivo itinerante que evoca a los cuatro elementos de la antigüedad clásica.
Juan Cirlot (Barcelona, 1916-1973), en su obra Diccionario de los Símbolos, nos dice sobre el fuego : “Los chinos utilizan una tableta de jade rojo, llamada Chang, que se emplea en los ritos solares y simboliza el elemento fuego. En relación con este sentido solar de la llama, aparece el fuego, en los jeroglíficos egipcios, como asociado a la idea de vida y salud (calor en el cuerpo) También, y esto ya indica una transposición del símbolo a una energética espiritual, a la idea de superioridad y mando. Los alquimistas conservan en especial el sentido dado por Heráclito al fuego, como «agente de transformación», pues todas las cosas nacen del fuego y a él vuelven. Es el germen que se reproduce en las vidas sucesivas (asociación a la libido y a la fecundidad). En este sentido de mediador entre formas en desaparición y formas en creación, el fuego se asimila al agua, y también es un símbolo de transformación y regeneración. Para la mayor parte de pueblos primitivos, el fuego es un demiurgo y procede del sol, es su representación sobre la tierra; por esto se relaciona, de un lado con el rayo y el relámpago; de otro, con el oro. Las investigaciones antropológicas han dado dos explicaciones de los festivales ígnicos (perpetuados en las hogueras de san Juan, en los fuegos artificiales, en el árbol iluminado de Navidad): magia imitativa destinada a asegurar la provisión de luz y calor en el sol o finalidad purificatoria, y destrucción de las fuerzas del mal, estas dos hipótesis no son contrarias sino complementarias. El triunfo y la vitalidad del sol (por analogía, espíritu del principio luminoso) es victoria contra el poder del mal (las tinieblas); la purificación es el medio sacrificial necesario para que ese triunfo se posibilite y asegure. De otro lado, Marius Schneider ya distingue entre dos formas de fuego, por su dirección (intencionalidad); el fuego del eje fuego-tierra (erótico, calor solar, energía física) y el del eje fuego-aire (místico, purificador, sublimador, energía espiritual), que se corresponde exactamente con el simbolismo de la espada (destrucción física, decisión psíquica). El fuego, de consiguiente, imagen energética, puede hallarse al nivel de la pasión animal o al de la fuerza espiritual . La idea de Heráclito, del fuego como agente de destrucción y renovación, se halla en los Puranas de la India y en el Apocalipsis. Gastón Bachelard recuerda el concepto de los alquimistas para quienes «el fuego es un elemento que actúa en el centro de toda cosa», factor de unificación y de fijación. Paracelso establecía la igualdad del fuego y de la vida; ambos, para alimentarse, necesitan consumir vidas ajenas. Tomar el fuego o darse a él (Prometeo y Empédocles) es el dualismo situacional del hombre ante las cosas. El medio está en el sentido burgués de usar simplemente de los beneficios del fuego. Pero el fuego es el ultraviviente. Realiza el bien (calor vital) y el mal (destrucción, incendio). Sugiere el anhelo de destruir el tiempo y llevarlo todo a su final. El fuego es la imagen arquetipo de lo fenoménico en sí. Atravesar el fuego es símbolo de trascender la condición humana, según Eliade en Mitos, sueños y misterios.”.
Con gran satisfacción y orgullo, os invitamos a disfrutar de esta muestra.

Explicación del Proyecto

La propuesta de este grupo de pintores está centrada en la interpretación pictórica de diversos aspectos relacionados con los cuatro elementos de la naturaleza: Agua, Tierra, Aire y Fuego.

Catálogo

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